He aquí algunos datos que deberías saber antes de comprar
tu primer instrumento. Consejos útiles tanto para tiendas físicas como virtuales.
ELEGIR GUITARRA
Primordial. De interés es, en especial para los principiantes,
saber algunas características básicas que hacen a una guitarra eléctrica apropiada
para un estilo musical u otro (de hecho hay marcas enfocadas casi exclusivamente
a ciertos estilos, como Jackson para el heavy metal).
Así, hay que tener en cuenta el tipo de pastillas (humbuckers
o bobina simple), la curvatura del diapasón, las maderas empleadas (lo que implica
diferentes tonos), si vamos a utilizar trémolo y, en su caso, el tipo (con puente
flotante o de acción simple; os adelanto que los puentes con disposición de cuerdas
a través del cuerpo -tune-o-matic- ofrecen mayor sustain al haber "más madera",
que cualquier otro). No obstante, si vamos a comprar una guitarra de gama baja,
mi consejo es que cuidéis con los puentes con trémolo (en especial los flotantes,
como el Floyd Rose, de licencia en este caso), ya que las piezas que mantienen octavada
la guitarra (clavijero, puente...) también son de gama baja, y abusar del trémolo
puede provocar desafinaciones fácilmente, y esto, sobre todo en directo, no es nada
deseable.
Ahora que mencionamos las gamas, no descuidar el presupuesto
real que tenemos. Éste es un asunto que hay que apurar al máximo, dentro de las
características deseadas, ya que condiciona todo lo demás.
EN
LA TIENDA
Para
empezar, se puede dar el caso de que tengamos un modelo de guitarra
en concreto previamente en mente, y que al pedirla en la tienda no la tengan disponible;
lo más probable (en el caso español) es que llamen al distribuidor nacional para
ver si tienen en stock. En caso afirmativo, tardarán alrededor de una semana en
traérosla, pero si no es así, pueden tardar aún más; no es nada raro.
Os recomiendo que reflexionéis sobre lo mencionado anteriormente,
dado que, en general, es preferible tener un conocimiento previo acerca de lo que
pretendemos comprar (Internet, revistas, amigos, luthiers, etc) y elegir muy bien
la tienda para no encontrarnos en una en la que el personal no tiene la formación
musical que todo comprador desearía encontrar.
Lo primero que hay que cuidar es el comercio que elegimos, ya
que es muy importante que éste sea de confianza. Tened esto muy presente, pues la
prueba en la tienda es el origen de muchas adquisiciones que acaban en fracaso.
Por ello, es preciso comprobar la reacción del dependiente; si no tienen la guitarra
que pedimos y llaman al distribuidor para comprobar la disponibilidad, es buena
señal.
En cualquier caso, cuando tengamos la guitarra en las manos,
es importante una postura cómoda que nos permita captar las características de la
guitarra con los cinco sentidos.
CON LAS MANOS EN EL MÁSTIL
A continuación, tocar
la guitarra SIN
AMPLIFICAR.
De esta forma podremos comprobar el nivel de resonancia de la madera.
Hemos de tener en cuenta que cada una tiene tendencia a enfatizar
unas características acústicas determinadas; así, si nos interesan buenos agudos,
un cuerpo de arce es la mejor opción; para buenos bajos tenemos la caoba, y para
medios, el aliso. Por otra parte (y esta es la madera que más recomiendo) tenemos
fresno, que proporciona un tono muy brillante, superior al de la mayoría de las
maderas. No obstante, hay muchos cuerpos con combinaciones de varias maderas, lo
que tiende al equilibrio.
Por otra parte, y sobre todo con las guitarras de calidad media,
resulta de interés comprobar si el modelo de guitarra elegido tiene un acabado en
color translúcido, que nos permita ver la veta de la madera; de esta forma comprobamos
que la madera está bien trabajada, algo que no es perceptible con colores opacos.
AMPLIFICANDO
Antes de amplificar, lo mejor es informarse un poco previamente
de las características de algunos amplificadores, puesto que, si no decimos nada
en la tienda, probablemente enchufen la guitarra al mejor que tengan, lo cuál puede
dar una idea errónea de cómo nos va a sonar en nuestro amplificador; así que lo
mejor es buscar en la tienda uno de características similares al nuestro y probarlo
con él. Sea lo que sea, en un buen amplificador se distingue bien la diferencia
entre una mala y una buena guitarra, pero no os dejéis engañar por las apariencias;
a mí en una ocasión me hicieron probar una strato que pedí en un pequeño combo de
50 W en canal distorsionado, en vez del típico cabezal con bafle 4x12". Me sorprendió
la gran calidad del sonido; al bajar la vista y ver que se trataba de un Mesa Boogie
comprendí el misterio, dado que se trata de un concepto de amplificador diferente
al de la mayoría (especialmente en la calidad de la distorsión que ofrece, tan alta
como el precio).
Aparte de eso, tened en cuenta que el instrumento seguramente
estará sin quintar correctamente y con la altura de las pastillas mal ajustada (tanto
en instrumentos de gama alta como baja, dado que, el fabricante, con buen criterio,
considera que el músico se encargará de realizar los ajustes pertinentes).
PARÁMETROS DE PRUEBA
Empezar a probar siempre EN CANAL LIMPIO, sin ningún tipo de
efecto.
Esto nos dará idea del sonido de la guitarra tal cual: si tocamos
con distorsión y/o efectos nada más empezar, no tendremos una idea clara del tipo
de tono, brillo, color, timbre, etc. Insisto: NUNCA empezar con sonido saturado.
Debemos comprobar que las cuerdas pueden quedar ceñidas al diapasón
sin cerdeos (zumbido producido por un contacto no deseado de las cuerdas sobre los
trastes). �Cómo comprobarlo? Lo mejor es llevar a cabo un recorrido de escalas cromáticas.
Para el que no sepa lo que son, consiste en una escala en la que se tocan todas
las notas en todos los trastes progresivamente; así, si se producen zumbidos (cerdeos),
se detecta en seguida; y si es así, se puede deber a que las cuerdas están demasiado
ceñidas a un diapasón con curvatura, a una mala calibración, o un defecto de fabricación
(un traste más elevado que otro, desgaste, etc).
Añadir por último, que las guitarras con diapasón plano (generalmente
enfocadas a estilos potentes, y concebidas para recorrer el mástil a gran velocidad)
serán las menos susceptibles de producir cerdeos, dado que las cuerdas están dispuestas
de forma paralela, lo que implica la posibilidad de acción baja. Tenedlo presente,
si sois solistas con predilección por la velocidad.
Acto seguido, id pasando por diferentes configuraciones en la
ecualización, haciendo hincapié en aquellas que consideramos que vamos a emplear
más; cambiando de configuración de pastillas para recorrer todos los timbres que
la guitarra puede ofrecer.
Una vez hecho, repetid el proceso, esta vez activando el canal
de distorsión, probando varios niveles de ganancia, los armónicos, el sustain (la
mejor manera es tocando un acorde y mantenerlo para comprobar cuánto tiempo se sostiene),
y luego tocar una nota en cada cuerda haciendo bending y empleando el trémolo (si
lo tiene). De esa forma podréis comprobar de golpe, además del sustain, la octavación
(que sea buena afinación, dentro del precio).
Si todo es de vuestro agrado, llegamos a la fase de adquisición.
Mi consejo es que paguéis al contado, pues de esa forma, por lo general, se aplican
descuentos que suelen oscilar entre el 10% y el 15%; algo que os ahorráis, y que
sería recomendable invertir, en parte, para unas nuevas cuerdas, dado que las que
vienen instaladas, a menos que se especifique, suelen ser de calidad algo baja.
NOTAS DE INTERÉS
a) Las marcas
Inexplicablemente, muchos tienen una serie de marcas en mente
concebidas como las únicas capaces de fabricar instrumentos de calidad. Os garantizo
que hay otros fabricantes que pueden igualar e incluso superar a estas marcas, ofreciendo
instrumentos de calidad a un precio, a veces, incluso inferior. Recordad que comprar
un instrumento de marca conocida no garantiza la calidad del mismo (es preferible
una guitarra de marca poco conocida que una de marca conocida, al mismo precio;
esto es, que parte del precio esta ligado al prestigio de la marca).
b) "Si le montas unas Seymour Duncan sonará mucho mejor"
FALSO. Sólo es cierto parcialmente. Como ya comenté en octubre,
si una guitarra (el caso más extendido es el de las gamas bajas) no suena como esperamos,
normalmente no se soluciona incorporando nuevos elementos (pastillas, hardware...),
puesto que es la MADERA lo más importante; de modo que, si tenemos una guitarra
con maderas de mediocre calidad, la mejor manera de mejorarla es adquirir otra.
Si las maderas son de calidad considerable, sí que habrá diferencia significativa
entre montar unas pastillas u otras.
c) Nuestro músico favorito utiliza una marca en concreto
Tened en cuenta que, aunque muchos artistas tienen contratos
con marcas en algunos casos estos contratos no siempre llegan al estudio de grabación,
lo que da lugar a cierta confusión.
Por otra parte tenemos las guitarras Signature. Son raros los
casos en los que estas guitarras mantienen un equilibrio entre prestaciones y valor
económico, dado que, aunque sean especificadas por los músicos, en ocasiones NO
SON EXACTAMENTE LAS MISMAS. Por lo que tendremos que decidir qué prima para nosotros,
si la "ilusión" de poseer la guitarra relacionada con nuestro artista idolatrado
(ya que es un factor que se incluye en el precio) o el modelo de guitarra en sí.
d) USA frente al resto del mundo
Éste es un tema amplio a debatir. Por lo general, la diferencia
entre la fabricación americana y de algunos países europeos respecto a otros, radica
en la calidad de los materiales empleados y el tiempo de secado de maderas, así
como el método (en general, secado natural, dejando que la madera envejezca bien),
que contrasta con el de la mayoría de los países orientales (secado muy rápido en
hornos para favorecer la producción masiva), con artesanos menos experimentados.
Como era de esperar, las guitarras americanas no bajan, por lo
general, de los 1200 �, mientras que el resto contempla rangos variables de precio.
Hay un país que llama la atención por su calidad (es considerado
por muchos mejor fabricante, después de EEUU): Japón. Desde los ochenta, ha fabricado
instrumentos de gran calidad, y hoy sus precios han descendido enormemente (sin
caer la calidad), lo que las hace, en la actualidad, una opción de compra cuando
menos interesante.
CONCLUSIÓN
Como digo siempre, tomad vuestro tiempo cuando entréis en
la tienda. No
os dé corte estar una hora probando un instrumento, ya que compráis la guitarra
con vistas a que os dure, además de invertir una suma considerable en ella. Comprobad
tacto, que se adecúe a vuestro estilo, y que vais a estar cómodos con su sonido
y prestaciones. Lo dicho: apurad al máximo y que os den asesoramiento y trato adecuados,
garantía y un buen servicio tanto pre como post-venta.